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Lo imprescindible
1- Plaza Mayor
El espacio que hoy ocupa la Plaza Mayor surgió como plaza del mercado en la Baja Edad Media, zona de mercaderes, oficios y festejos. Después del incendio que arrasó el centro de la ciudad en 1561, comenzó la reconstrucción, impulsada por Felipe II y con las trazas de Francisco de Salamanca, que la convirtió en la primera Plaza Mayor regular de España, cerrada y con soportales. Este modelo fue tomado por otras como la de Madrid, Salamanca y ciudades de Hispanoamérica.
Estos guiños al Renacimiento contrastan con la Casa Consistorial, finalizada en 1908. Su arquitecto, Enrique Repullés, combina los homenajes a los consistorios del medievo –el ladrillo visto y el torreón central, propio de épocas anteriores- con una decoración ecléctica novedosa para su momento. Este contraste lo convierte en el mejor ejemplo de España de la influencia de la parisina École des Beaux-Arts.
El rojo almagre del pavimento y los edificios imita el tono del ladrillo visto para emular el aspecto que ofrecía en el siglo XVI. Este color marca, además, las tres alturas originales de las viviendas: los pisos que en la actualidad superan este nivel lucen otro tono.
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Hoy en día es lugar de encuentro social y sede de incontables eventos culturales: el Festival Internacional de Teatro y Artes de Calle, la Feria del Libro de Valladolid, la programación de Navidad, la Semana Santa, las fiestas patronales…Descubre su historia
2-Lechazo asado

El lechazo asado ha pervivido durante siglos como el plato más relevante de la gastronomía de Castilla y León. Comer un exquisito lechazo asado, regado con los mejores vinos, en un mesón o restaurante, sigue siendo, desde hace siglos, la mejor manera de celebración con un grupo de amigos o familiares. Uno de mis planes favoritos.
Vamos a explicar primero que es el Lechazo, algo que he discutido siempre con amigos y conocidos y nunca nos poníamos de acuerdo. El lechazo se refiere a la cría de la oveja que aún se encuentra en periodo de lactancia. Es una delicia culinaria especialmente destacada en la región de Castilla y León, Cantabria y la cuenca del Duero, donde se rige por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León, que establece que no debe pesar más de doce kilos en el momento del sacrificio.
El barro, el fuego y el sabor que aporta el horno de leña son las claves de la tradición y maestría que aporta el plato más sabroso y renombrado de la cocina castellano leonesa.
Hay dos templos en la ciudad que no podemos dejar de visitar:
- El Figón de Recoletos
- La Parrilla de San Lorenzo
3-Museo Nacional Escultura

4-Campo Grande
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Atesora una de las mejores colecciones de escultura de toda Europa y, posiblemente, la mejor colección de madera policromada del continente. Con un fondo compuesto por más de 3.000 piezas, destaca su impecable catálogo de talla en madera de los siglos XIII al XVIII, donde no faltan los grandes maestros universales del género: Gregorio Fernández, Juan de Juni, Alonso Berruguete, Felipe Bigarny, Pompeo Leoni, Alejo de Vahía o Pedro de Mena, entre muchos otros referentes. Atesora, asimismo, el conjunto de copias artísticas de los siglos XIX y XX procedente del desaparecido Museo Nacional de Reproducciones Artísticas.
A la altura de sus magníficos fondos está su sede principal, el Colegio de San Gregorio. Su fachada es una de las más bellas y enigmáticas que podrás encontrar. Por su fuerte carga de detalles y símbolos ha sido objeto de numerosas interpretaciones y controversias. Detente un momento y observa con atención: descubre elementos como una fuente -interpretada como la fuente de la eterna juventud-, un granado que podría ser el árbol de la sabiduría, dada la fecha (finales del siglo XV), una alusión a la conquista de Granada por los Reyes Católicos o los hombres velludos que aparecen a los lados: algunas teorías sostienen que son referencia a la costumbre cortesana de disfrazar a los escuderos en las fiestas como ‘salvajes’, a la imagen de las novelas de caballería; otras, que son una alusión a la imagen mítica del hombre puro en la naturaleza. Como curiosidad, uno de ellos se distingue del resto por su escudo: el suyo está decorado con una cruz de Calatrava, la misma que aparece en los escudos de los soldados del cuerpo superior, en contraposición con las apariciones demoníacas que aparecen en los demás escudos.
El resto de las dependencias se reparten entre el Palacio del Conde de Gondomar, conocido entre los vallisoletanos como 'la casa del Sol', y el Palacio de Villena, donde se expone un Belén napolitano con más de seiscientas figuras.
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Este recoleto espacio rezuma romanticismo. Su densa vegetación es un oasis de más de 11,5 hectáreas de calma en pleno centro de la ciudad, plagado de senderos, fuentes monumentales, riachuelos, estanques, cascadas y curiosos habitantes: es uno de los pocos sitios donde verás pavos reales en libertad.
El enclave romántico por excelencia de Valladolid limita con las tres zonas más emblemáticas del siglo XIX: la calle Acera de Recoletos, donde podrás ver edificios como la Casa Mantilla o la Casa del Príncipe; el paseo de los Filipinos, que esconde el Museo Oriental, y el paseo de Zorrilla.
Animales, zonas para niños, paseos en barca por el estanque...el Campo Grande de Valladolid es parada imprescindible para quien nos visita en familia.
Los jardines acogen casi 90 especies diferentes de árboles, arbustos y más de 30 especies de aves, que cuentan con tres enormes pajareras: la Faisanera de 1914, el Palomar de 1932 perteneciente al Club Colombófilo de Castilla y la pajarera de los años 30. A lo largo de sus paseos se han instalado esculturas conmemorativas de personajes ilustres: Miguel Íscar, Rosa Chacel, Leopoldo Cano… así como fuentes monumentales: de la Fama y del Cisne, junto con un estanque con cascada.
El Campo Grande de Valladolid es uno de los pocos jardines de España en los que encontrarás pavos reales en libertad. Acostumbrados a tener público, no es extraño que se acerquen a los curiosos. Pero, además de estos vistosos habitantes, descubrirás otros tan simpáticos como las ardillas y tan espectaculares como los cisnes.
5-La Acera de Recoletos
La calle Acera de Recoletos ejemplifica, como ningún otro espacio en Valladolid, las aspiraciones y el modo de vida de la burguesía del siglo XIX y principios del XX. Se presenta como un gran bulevar con espacios para el descanso, deportivos e infantiles, que conecta las plazas de Zorrilla y de Colón. Discurre paralela a uno de los laterales del Campo Grande y en ella tienen lugar diferentes manifestaciones culturales, como la feria de la artesanía, la feria del libro antiguo o diversos espectáculos del Festival Internacional de Teatro y artes de Calle.


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La calle Acera de Recoletos ejemplifica, como ningún otro espacio en Valladolid, las aspiraciones y el modo de vida de la burguesía del siglo XIX y principios del XX. Se presenta como un gran bulevar con espacios para el descanso, deportivos e infantiles, que conecta las plazas de Zorrilla y de Colón. Discurre paralela a uno de los laterales del Campo Grande y en ella tienen lugar diferentes manifestaciones culturales, como la feria de la artesanía, la feria del libro antiguo o diversos espectáculos del Festival Internacional de Teatro y artes de Calle.
Al comienzo de la calle, esquina con la calle de Miguel Íscar (otro importante enclave de esta época), está la Casa Mantilla. Imponente edificio de viviendas, muestra del gusto de la burguesía por la arquitectura ecléctica e historicista. Fue construida en 1891 bajo los planos de Julio Saracíbar.
Decorada en su fachada con motivos vegetales, estatuas de matronas o cabezas de leones, tuvo el primer ascensor de la ciudad y fue pionero en el uso de electricidad y de sistemas de ventilación en edificios de uso residencial.
A lo largo del paseo encontramos otros de los edificios más valiosos del Valladolid burgués. En los números 8 y 9 está la Casa Resines, también obra de Julio Saracíbar. Combina elementos tomados del estilo renacentista florentino y de la École des Beaux Arts de París.
Junto a ella, en el número 11, se encuentra la Casa del Príncipe, llamada así por haber sido residencia del infante Alfonso de Borbón, sobrino del rey Alfonso XIII. Es obra de Jerónimo Arroyo. Lo más llamativo es el torreón que resuelve la esquina, con una vistosa decoración.
Como recuerda una placa, en el número 12 de esta calle nació Miguel Delibes.
En el subsuelo de este paseo, entre el asfalto y el Campo Grande, se encuentra la necrópolis de la antigua judería de la ciudad, señalizada mediante placas metálicas con inscripciones hebreas.
6-Las Iglesias
La Antigua

San Pablo
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Joya del Románico de Castilla y León
La Iglesia de Santa María de la Antigua, conocida entre los vallisoletanos simplemente como ‘La Antigua’ se levanta sobre uno de los templos más vetustos de la ciudad, del que se habla en un documento del Cabildo de 1177. De esta primitiva iglesia, sin embargo, no se conserva nada.
Los elementos más antiguos son del siglo XIII. Se trata del pórtico norte y de la torre, esta última, una de las joyas del Románico de Castilla y León, que destaca por su esbeltez, ¡tan estrecha y soporta más de 55 metros de altura! ¿Te recuerda a alguna otra torre de Valladolid? Seguro que has notado el paralelismo con la de la iglesia de San Martín, pues siguen la misma tendencia. El resto del templo, del siglo XIV, es ya de estilo gótico, con notables influencias de la catedral de Burgos.
Su interior, sobrio y sin ornamento, cede todo el protagonismo a las bóvedas de crucería. Aquí se encontró un retablo de Juan de Juni que en la actualidad se halla en la capilla mayor de la Catedral.
El entorno está cargado de leyenda. La cruz que la precede indica el lugar donde hubo un antiguo cementerio al que se le ha atribuido un milagro: antaño apareció el cuerpo de un niño con vestimenta romana conservado en perfecto estado, se dice que por la arena que fue traída de Tierra Santa
La iglesia de San Pablo es el único vestigio del antiguo convento, fundado en 1276 y derruido durante la Guerra de la Independencia. Se extendía por el terreno que hoy ocupa el IES José Zorrilla y hasta la calle Rondilla de Santa Teresa (el arco de piedra que permanece en esta vía es ‘la puerta de los carros’, un acceso a la huerta del convento dominico).
La magnífica fachada, con un entresijo ornamental digno de admiración, es un auténtico retablo en piedra. Originalmente solo contaba con el cuerpo inferior (hasta el rosetón) y el frontón superior, que se separó y se elevó hasta su ubicación actual en el siglo XVII a instancia del Duque de Lerma, quien se procuró varios homenajes incluyendo su escudo en el cuerpo nuevo.
En la parte baja aparecen representadas (de izquierda a derecha) Santa Margarita con un dragón a sus pies, María Magdalena, Santa Catalina y una santa dominica que bien podría ser Santa Catalina de Siena. La ornamentación incluye abundantes angelillos, animales y motivos vegetales.
El espacio bajo el arco está dedicado a la exaltación de la orden dominica. Sobre la puerta, aparece la Coronación de la Virgen con fray Alonso de Burgos en la escena – el fundador del Colegio de San Gregorio, en cuya fachada también se hizo retratar, y confesor de Isabel la Católica-, acompañado por San Juan Bautista y San Juan Evangelista. El emblema de Alonso de Burgos, la flor de lis, también aparecía en los escudos que sujetan los angelillos, pero fue sustituido por la barra y las estrellas del Duque de Lerma.
La propaganda política, al igual que en Colegio de San Gregorio, se materializa en el emblema de los Reyes Católicos sujeto, también, por leones. La granada en el escudo lo data en una fecha posterior a la conquista del reino nazarí.
En esta iglesia fueron bautizados los monarcas Felipe II. , Felipe IV y Ana Mauricia de Austria –la reina de Los Tres Mosqueteros-; recibieron sepultura el infante Alonso, el rey Juan II y la reina María de Portugal.
7-Torre y Catedral de Valladolid
Catedral de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los edificios más emblemáticos de Valladolid, a pesar de que nunca llegó a completarse. La suya es una historia desafortunada que no pudo encarrilar ni el mismísimo Juan de Herrera, a cuyo diseño responde la mayor parte del templo.
Las ruinas adosadas son las de la antigua colegiata, edificio románico de la época del Conde Ansúrez. Como principal templo de la ciudad en aquel momento, fue escenario de importantes celebraciones e hitos históricos, como el enlace entre Alfonso X 'El sabio' y Violante de Aragón.
La construcción de la Catedral comenzó en 1527, bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón; sin embargo, cuando el arquitecto murió, cincuenta años después, apenas se había avanzado en la obra. Asumió, pocos años después, la dirección del proyecto Juan de Herrera -responsable, entre otros, de El Escorial-. En 1595, a instancias de Felipe II, el templo obtuvo el rango de Catedral. Dos años después fallecía Juan de Herrera. Se suceden varios proyectos y arquitectos -entre ellos, Diego de Praves-, pero los apuros económicos son una constante traba que impide la finalización de ninguno de ellos: en la actualidad, no está edificada ni la mitad del proyecto original.
La única torre que conserva la Catedral –pues la otra, gravemente dañada por el terremoto de Lisboa de 1755, terminó por derrumbarse casi cien años después- es de principios del siglo XX. En la actualidad, tanto el interior de la torre como su mirador, a setenta metros de altura, pueden visitarse gracias a un ascensor. Una visita que permite disfrutar de la mejor panorámica de Valladolid.
En su interior se aprecia la imponente magnitud y sobriedad del estilo herreriano. Alberga un museo de arte sacro con obras de Gregorio Fernández, Juan de Juni o Pedro de Ávila.


8-Museo Patio Herreriano
El Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español pone al alcance de todo el público un completo recorrido por el panorama artístico nacional desde 1918 hasta la actualidad, con nombres imprescindibles para comprender la evolución creativa del último siglo, como Joan Miró, Salvador Dalí, Antoni Tápies, Esteban Vicente, Eduardo Chillida, Luis Gordillo o Manolo Valdés. En su colección permanente destaca el completísimo Fondo Ángel Ferrant, con más de 400 piezas del artista.
De entrada gratuita en la actualidad, el museo acoge muestras temporales que completan la visión del arte contemporáneo que se sugiere en la colección permanente y que extiende esta percepción hacia otros países o campos como la arquitectura y el diseño de interiores.
No dejes de visitar este centro de referencia: su impecable colección te guiará en el marco incomparable que ofrece un antiguo claustro renacentista y la recuperada capilla de los condes de Fuensaldaña.
El centro es, además, totalmente accesible para personas con movilidad reducida y en su recepción puede solicitarse el uso de silla de ruedas de forma totalmente gratuita.
